Fruits and Vegetable Salad in Bowls

DIME QUE ENSALADA COMES Y TE DIRÉ QUE CALORIAS TIENE

Creer que una ensalada es siempre un plato sano y bajo en calorías puede llevarnos a engaño. Pocas comidas hay tan versátiles como una ensalada. Por eso mismo, las ensalada pueden ser muy bajas o muy altas en calorías.

Cuando los dietistas nutricionistas hablamos de ensalada, normalmente nos referimos a platos cuyo base son hortalizas frías principalmente crudas y frescas (lechuga, rúcula, espinacas…) con otros ingredientes variados y aderezadas con aceite y sal.

Dime qué añadidos pones y te diré las calorías de tu ensalada

Las hortalizas son por naturaleza poco calóricas… Las red flags aparacen con los complementos y los aderezos: virutas de beicon, cebolla frita, picatostes, quesos muy grasos, salsas con alto contenido en sal, azúcar y grasas… ¿Se pueden tomar? Sí. ¿A diario con la excusa de que ‘es solo una ensalada’? No. Si le pones ingredientes más grasos, se podrán tomar con la misma frecuencia que se recomienda habitualmente esos ingredientes, es decir, cuanto menos mejor o solo puntualmente.

TRUCOS PARA HACER DE TU ENSALADA UN PLATO RICO Y SALUDABLE SIN PASARTE DE CALORÍAS:

Ensaladas más crujientes

En vez de picatostes, beicon crujiente o cebolla frita, podemos añadir frutos secos, que además son una fuente rica en vitaminas, minerales, fibra, son alimentos saciantes y nos aportan energía.

También se pueden saltear unos daditos de jamón y añadir por encima de la ensalada.

¿Cómo primero o plato único?

Las recomendaciones indican que al día debemos tomar 2 raciones de hortalizas y 3 de frutas. La ensalada es una forma fácil de cubrir una ración de hortalizas e, incluso, una ración de fruta si añadimos, por ejemplo, una manzana, fresas o un melocotón.

¡Las ensaladas pueden ser un vehículo genial para alcanzar las recomendaciones diarias de ciertos alimentos!

Si una ensalada de arroz lleva más arroz que lechuga y, a lo sumo, un poco de zanahoria, no estamos cubriendo una de las dos raciones de hortalizas diarias. Habrá que cumplimentarlas por otro lado

La pregunta del millón es cuánto hay que poner de lechuga o de rúcula y cuánto de arroz en una ensalada para que cuente como ración de hortalizas. La respuesta es tan abierta como simple: hay que respetar las proporciones del plato de Harvard. Si hay más hortalizas, la ración de pasta o de arroz podrá ser más generosa.

La ensalada la podemos tomar como acompañamiento o guarnición, como primer plato, o como plato único. En función de eso llevará unos grupos de alimentos u otros. Si es plato único y saludable, tendremos que tener siempre en mente las proporciones del plato de Harvard: 50% hortalizas, 25% hidratos y 25% proteínas.

Atención al tipo de aliño

El aceite de oliva virgen extra (AOVE) debe ser nuestro principal aliño, juntamente con el vinagre de manzana o zumo de limón. Además, dadas sus propiedades cardiosaludables, podemos ser moderadamente generosos con el AOVE.

Usar un pulverizador es un truco muy útil para controlar la cantidad de aliño que ponemos en la ensalada.

Evitar el uso de salsas más calóricas, como la mayonesa o la salsa cóctel.

Si aun así, queremos una salsa, mejor optar por otras hechas con yogur y, si se puede hechas en casa

Además se puede aromatizar la ensalada con distintas hierbas para ir variando el sabor.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *